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viernes, 3 de septiembre de 2010

EL MAKING-OF DEL ARTÍCULO SOBRE SANDMAN:

Hoy se publica en la web Zona Negativa un artículo que servidor ha realizado respecto a muchas de las influencias históricas, mitológica, literarias y folclóricas que contiene la serie THE SANDMAN (DC Cómics). Es tal el orgullo que siento por este trabajo (2ª parte del dedicado al mismo tema sobre Vertigo en general), que he pensado que podría ser interesante escribir un texto a modo de making-of cinematográfico, relatando el largo proceso que ha requerido la elaboración del mentado escrito.

Para empezar, me armé de paciencia y comencé a releer la colección THE SANDMAN completa; a la par que exploraba todos sus recovecos gracias a la lectura del libro THE SANDMAND COMPANION, una de las guías de seguimiento de esta colección más detalladas que existen en el mercado y que se está publicando incluida en la nueva edición de esta serie. De hecho, comenzaba leyendo el capítulo del S. C. dedicado a cada saga para empaparme de todas sus referencias, guiños y curiosidades; para luego pasar a leer el cómic en su versión en castellano. A lo largo de todo este paciente sumario iba tomando notas sobre todos los elementos que más tarde serían necesarios para el artículo. En especial era importante el número donde se encontraba cada pista, para poder profundizarlo más adelante. A medida que encontraba cada referencia real o probable, la escribía en un fichero de Word junto a diversos apuntes de la estructura del artículo, que serviría de plantilla para trabajar en el futuro. Cuando tanto la colección como el libro estuvieron terminados y todo lo encontrado traspasado al fichero, llegó el momento de la documentación. Para ello empecé a leer gran número de diferentes reseñas y análisis que previamente había localizado, tanto en internet como en formato impreso. Fueron útiles por ejemplo tanto la VERTIGO ENCYCLOPEDIA  como la web The Annotated Sandman (muy completa, pero empieza a decaer en el tramo final de la colección). Estos trabajos previos me permitieron descubrir todavía más elementos que en un principio había pasado por alto.

Poco a poco, en el fichero Word fui componiendo la lista final, repleta de ideas, fragmento y notas que mezclaban varios idiomas. Siempre ordenados por el número de la colección original y saga. En ese momento me di cuenta de una cosa: el artículo iba a quedar excesivamente largo si incluía una explicación de todas las alusiones. De manera que decidí plantear las referencias mitológicas y folclóricas en forma de listado anotado y prescindir de los guiños literarios más sutiles, para centrarme en los más evidentes cuya exclusión hubiera sido imperfeccionista. Entonces llegó el momento de separar temas. Para ello creé dos words más, el primigenio lo dejé tal cual para poder regresar en caso de error, y en los dos nuevos ficheros separé lo histórico y literario por un lado; y lo mitológico y folclórico por otro. Comencé por esto último, utilizando diversas fuentes on-line (desde la misma wikipedia hasta foros de historia y arqueología) para completar la información que me faltaba de cada elemento mitológico y folclórico que consideré interesante destacar, dado que ponerlos todos era imposible. Una vez escritas las anotaciones básicas, las ordené por procedencia mitológica. Dejé el número en que aparecía cada cual por si a alguien le hacía gracia buscar al personaje. Obviamente, hay algunos que aparecen en tantas ocasiones (las benévolas, Cluracán, Odín, Titania) que no creo que el lector necesite saber de los números para hallarlos dentro de la colección. De esta manera ya estaba escrita la parte mitológica y folclórica.

La parte histórica y literaria me llevó más trabajo. Primero me volví a leer cada número o saga donde había localizado la referencia en busca de más elementos, debo decir que en más de un caso hallé nuevos personajes o acontecimientos. Luego escribía el texto del número en sí y repasaba el cómic de nuevo para comprobar si el elemento aparecía tal y como yo lo había contado en el artículo. Hubo veces que ante la duda acudí a una versión en original inglés descargada en digital que me sirvió también para las imágenes. De manera que he de reconocer que prácticamente terminé leyendo la colección dos veces; e incluso hubo casos en los que fueron tres o cuatro las ocasiones en que acudí a determinados números. Y finalmente la parte más compleja del artículo estaba lista.

En la sección de influencias literarias me obligué a  ser escueto por el bien de la extensión final del texto, de manera que si no recuerdo mal, todas las referencias de esa parte estás extraídas del SANDMAN COMPANION. Y así llegamos a la parte de los deslices históricos. En este caso sí que leí las escenas tratadas tanto en castellano como en inglés, para asegurarme que el error no se debía a un fallo de traducción. Todos son de cosecha propia excepto el de Brescheu de Livonia, que proviene del The Annotated Sandman. En esta web había más supuestos fallos (del tipo “este personaje no debía decir esto en esta época”), pero los encontré bastante triviales y decidí no perder el tiempo en ellos. El de Caperucita Roja lo descubrí gracias al enlazado podcast por mera casualidad, y el de Orfeo gracias al estudio hecho para el artículo. El de Catalina de Aragón es definitivamente el que me parece más grave, ofensivo e impropio de Gaiman, es por eso por lo que decidí profundizar al máximo y contactar con los eruditos.

Y esa es la historia del artículo, un texto que no exagero me habrá llevado unas 20 horas elaborar, sin contar el tiempo empleado en releer la colección y el libro-guía. La verdad es que me quedé con ganas de incluir más cosas. Por ejemplo me hubiera gustado ampliar la sección de fallos con detalles argumentales que descubrí, como que Muerte hubiera encontrado a Sueño en el momento en que fue a buscar a Roderick Burgess. También me hubiera gustado reprochar lo poco que Gaiman se documentó en el número de los asesinos en serie (#14, Collectors), no incluyendo referencias a algún psichokiller real, ni tan sólo una mísera alusión a El guardián en el centeno de J.D. Salinger (supuesta biblia del asesino en série) o El Resplandor de Kubrick (fantástica disección del asesino en serie); o asesinos impasibles de la Historia como Lucrecia Borgia, Caravaggio o Hernán Cortés. Menos mal que el dibujante lo arregló en el mosaico del principio, del cual también me hubiera encantado encontrar la lista total de miembros. También me hubiera gustado tratar las pistas musicales esparcidas por toda la obra, dedicadas a gente como Joy Division, Velvet Underground, David Bowie, etc. Pero sobretodo me da pena no haber podido rematar el texto con una recomendación de obras del cómic histórico a la altura de THE SANDMAN. Pero claro, no era cuestión de escribir un libro sino un artículo que no terminase por hastiar debido a su extensión.

Pese a lo hecho y lo que hubiera podido ser, repito que mi satisfacción final a la hora de prepararlo ha sido máxima. Creo que es el mejor artículo que he escrito de mi colaboración en Zona Negativa. Ahora supongo que toca superarse en una próxima ocasión.

5 comentarios:

  1. ¡Pues ha sido un trabajo fantástico, Raúl! Y el siguiente –que, supongo, será Demo– puedes tomártelo un poco más relajado. Por lo demás, interesantísimo el making of, aunque he de decirte que El guardián entre el centeno se ha asociado a magnicidas únicos, no a asesinos en serie; que lo de El resplandor parece más bien un brote esquizofrénico; y que las tres figuras históricas que señalas tenían móviles a la hora de cometer sus asesinatos, razón por la cual no pueden ser considerados asesinos en serie (Lucrecia discutiblemente mataba por razones políticas, Caravaggio era un pendenciero y Hernán Cortés un conquistador con una mentalidad distinta). ¡¡Un saludo!!

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  2. Enhorabuena por el artículo, Raúl. Anímate para redactar el de las referencias musicales, podría ser muy interesante.

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  3. Gracias R.I.P. y José,

    Respecto al tema de los asesinos en serie no te voy a quitar razón, José. El Guardián Entre el Centeno me hubiera gustado verla en el número por el mito en torno a la obra y porque es más lógico que, si te documentas un poco, se utilice esta novela como referencia literaria más que el cuento de Caperucita Roja, por mucho que se extreme su contenido. Sobre los asesinos en serie a lo largo de la historia es muy difícil encontrar cosas, ya que por desgracia el asesinato de gente anónima ha sido muy fácil hasta hace muy poco. Referencias tipo me vienen a la cabeza sólo Jack el Destripador y Manuel Blanco Romasanta. El primero está muy sobado y el segundo dudo que se conozca en el mundo anglosajón.

    Por eso digo de poner a estos tres, porque si bien no eran asesinos en serie, es verdad que tenían muy pocos reparos en matar. Vete a saber si su condición o forma de vida no fueron más una excusa para matar sin compasión. Por cierto, a Cortés, además de las salvajadas que cometió contra los indígenas, también se le acusa de asesinar a su esposa (tras liarse con la intérprete nativa) y a algún colaborador. Y tenía un mal pronto de mucho cuidado. Y El Resplando, aunque Jack Torrance no mata mucho el pobrecito, me parece ideal para ocupar el lugar de The Hunter, la horrible 1ª adaptación de El Dragón Rojo de Thomas Harris. La idea de incluirla era por eso, para quitar a The Hunter.

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  4. La verdad es que yo creo que se ha creado un mito en torno a los asesinos en serie, y que no son en absoluto tan frecuentes ni famosos como nos han querido hacer ver el cine, la televisión o la literatura. Así a bote pronto, que tengan relevancia histórica más allá de sus crímenes se me ocurren Gilles de Rais, que fue lugarteniente de Juana de Arco, o Elizabeth Bathory, la contrapartida femenina de Vlad Tepes en la generación del mito del vampiro.

    De todas formas nada más lejos de mi voluntad que enmendarle la plana a un artículo tan impresionante. Sólo quería añadir una curiosidad más a este estupendo making of. Muchísimas felicidades por todo, Raúl, y sobre todo gracias por elegir Zona para publicarlo. Una web en la que no eres invitado, sino miembro (irregular jejeje) de pleno derecho. ¡Un abrazo!

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  5. Collons RAul! Si el making off ya me ha gustado, el artículo será la leche! En el curro me imprimiré el post subido a ZN - ya sabes, lecturas sosegadas, en mi caso, solo en el tren...

    http://elcommutador.wordpress.com/

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