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viernes, 24 de septiembre de 2010

ESTRENO DE LA 3ª TEMPORADA DE SW THE CLONE WARS

El pasado viernes 17 de septiembre daba inicio la tercera temporada de la serie de TV STAR WARS: THE CLONE WARS. Se trata de un producto teóricamente infantil/juvenil que emite en EEUU el canal Cartoon Network. Sin embargo, visionado sin perjuicios y teniendo muy presente el mercado actual de las teleseries y/o la franquicia STAR WARS, esta resulta ser para mi gusto la mejor serie de acción y aventuras de la pequeña pantalla actual. Y de lejos el mejor producto que la franquicia ha dado a nivel audiovisual después de la Primera Trilogía (Episodios IV, V y VI). Recordemos que esta aventura, que caracteriza  a los personajes de la Segunda Trilogía (Episodios I, II y III) a modo de figuras 3D generadas íntegramente por infografía, procede de la película THE CLONE WARS (2008). Este era un producto quizá demasiado sencillo técnicamente (aunque por esas fechas también se estrenó en cines una película de Las Tortugas Ninja realizada con igual técnica y simpleza) para ser estrenado en cine, pero que contenía todas las marcas de la casa que más tarde nos iba a ofrecer el producto: exploración profunda de la época de la Segunda Trilogía (finales de la República), personajes ingeniosos, multitud de actores y escenarios, y sobre todo un incesante ritmo frenético que mantiene al espectador inmóvil ante la pantalla. Cabe decir también que esta primera prueba resultó en parte fallida, debido principalmente a una floja historia que no apoyaba las grandes peripecias que la pantalla plasmaba.


Tras la película llegó ese mismo año la Primera Temporada de la serie, un verdadero huracán de acción y emociones constituido a base de episodios de poco más de 20 minutos que cuando terminan te hacen preguntarte asombrado de cómo les ha cabido tanto en tan poco tiempo. En resumen, la primera temporada pulió la flojera del guión diversificando tramas y protagonistas; y no decayó a nivel gráfico o de diálogos. Esto nos lleva a la Segunda Temporada, un ejercicio que comenzó bien aunque no tanto como la temporada anterior, y que nos brindó el hasta ahora mejor episodio de toda la serie: Landing At Point Rain (Ep. 5). Esta historia nos narra con contundencia cómo varios generales Jedi (entre los que por supuesto se encuentran Obi Wan Kenobi y Anakin Skywalker) caen en una trampa al ser alertado el enemigo de su desembarco. A quien no lo conozca, le recomiendo que vea este fenomenal capítulo bélico y luego opine hasta qué punto nos encontramos ante una serie para niños y no ante un producto perfectamente disfrutable por un adulto.

Sin embargo, la serie nos tenía tan mal acostumbrados a un ritmo demoledor que cuando devino una saga más pausada de intrigas y conspiraciones la serie pareció decaer. Esto tiene lugar entre los episodios 12 a 15, capítulos donde tiene mucho protagonismo la senadora Satine de Mandalore. Por cierto, atentos a los guiños al pintor Picasso que salpican los escenarios en esta saga. Este experimento condiciona ya toda la temporada - que pese a tener grandes momentos como el antes citado Cap. 5, intensas batallas estelares, o incluso un homenaje a King Kong – deja la sensación de ser menos redonda. Y en los dos primeros episodios de la 3ª Temporada (emitidos ambos el día del estreno), parece que el equipo de la serie ha vuelto a pisar fuerte. De entrada nos han ofrecido dos descargas de adrenalina al más puro estilo THE CLONE WARS mientras no dejaban de sorprender con carismáticos nuevos clones así como nuevos modelos de droides. Lo visto hasta la fecha hace augurar una gran temporada en este caso también. Esperemos que así sea y que podamos disfrutar de este fantástico producto por largo tiempo.

Sólo para hacer una idea al personal del nivel de frikismo que a servidor le ocupa esta serie: la primera temporada la habré visto entera 6 veces (aprovecho las vacaciones de invierno y verano para volverla a ver); y cuento como 3 las veces que por ahora he visto la 2ª T.  Nostálgicos de El Imperio Contrataca, aficionados a la TV más cañera, no os dejéis llevar por las apariencias y buscad THE CLONE WARS en Antena Neox, Media Markt o en internet. Luego que cada cual me cuente.

lunes, 20 de septiembre de 2010

EL CÓDIGO SHAKESPEARE

Hay una fascinante historia de misterio y conspiración que camina junto a la figura de William Shakespeare (1564 - 1616), ya que son cada vez más los que creen que en realidad este autor no escribió ninguna de sus obras. Confieso que esta curiosa aseveración me llegó a través de un cómic. Para que luego digan que el arte de las viñetas no instruye. En concreto, en una tira de LIBERTY MEADOWS de Frank Cho, el personaje de Al - un camarero de lo más serio e intelectual - comenta: “Mira, Ralph, por última vez, no voy de Shakespeare. Mi disfraz es de Francis Bacon, el verdadero autor de las obras de Shakespeare, ¿vale? Shakespeare sólo era un actor iletrado”. - LIBERTY MEADOWS nº1, pag.95, tira 3. Ed. La Colla de la Pessigolla (2001).

Más tarde, en una relectura de SANDMAN descubrí que el guionista Neil Gaiman trataba también la teoría de la no originalidad en el número La Tempestad (#75). Durante la trama, el escritor Benjamin Jonson (1572  - 1637) duda del entonces ya veterano maese Will: “¿De dónde has sacado ésta [obra]? ¿Has asaltado otra vez al pobre Hounshed? ¿O es Plutarco quien sufre tu depredación? ¿Por qué siempre robas argumentos a los demás, Will?”

Todas estas sugerencias no son más que meras aproximaciones al corpus de un fascinante debate que lleva largo tiempo produciéndose en la literatura. De manera que las preguntas que servidor se hace son, ¿es realmente posible que el escritor más  famoso de la lengua anglosajona no sea en realidad más que un mito? ¿Y si Shakespeare no escribió sus obras, quién lo hizo? Esto es lo que trataremos hoy, con la intención no de resolver todo el misterio, sino de encender la chispa de la curiosidad en todo aquel que vivía ajeno a esta polémica.
En primer lugar, la constatación histórica de que la autoría de sus muchas obras corresponde a Shakespeare proviene del volumen conocido como Primer Folio, un documento datado en 1623 que relaciona numerosas de las obras más importantes de la lengua inglesa y nombra a los autores de éstas. Y a partir de aquí empiezan los misterios. Ni siquiera se sabe con inequívoca seguridad que existiera un actor llamado William Shakespeare, dado que este apellido podría bien ser un seudónimo. La traducción de dicho apellido significa “el yelmo de Minerva”, y según la tradición este yelmo hacía invisible a su portador; con lo que estamos ante lo que podría ser en realidad un “nom de plume” escogido haciendo buena gala del particular humor inglés. Pero hay muchos más elementos que invitan al escepticismo. Para construir muchas de las obras firmadas por Shakespeare, el autor debió ser versado en cantidad de obras italianas, españolas, griegas y latinas. Ni que decir tiene que este material estaba accesible tan sólo en su lengua de origen y muy pocas más, lo que exige un gran conocimiento de tales idiomas. Sin embargo, Shakespeare no fue a la universidad, ni se conoce que viajara nunca fuera de Inglaterra, y en el mejor de los casos estudió en la escuela pública de su pueblo. Entonces parece muy poco probable que alguien con un historial académico tan limitado fuera capaz poseer el alto nivel cultural que plasman las obras del literato. Incluso llegó a crear gran cantidad de nuevos vocablos que han sido implantados en la lengua inglesa. Una sospecha más, tras su muerte se descubrió un muy elaborado testamento, detallando los bienes de este. ¿Cuántos libros figuraban entre las posesiones de Shakespeare? Ninguno. Algo muy raro en un escritor, quien normalmente vive inundado de textos. Por otro lado, parece claro que quien quiera que escribiese Romeo y Julieta no había puesto nunca un pié en  Verona, por lo que en este caso si se sostendría la teoría de que está escrita por alguien poco ilustrado.
Sakespeare en El sueño de una noche de verano.
Hasta aquí las razones que hacen dudar de la figura de Shakespeare como autor real de sus obras. Es el momento ahora de tratar los posibles candidatos a autores materiales:
-Francis Bacon (1561 – 1626): Este escritor terminó arruinado; así que le hubieran venido muy bien los beneficios que ser autor de las obras de Shakespeare reportaban. Además, en su New Atlantis transmite un considerable nivel de misoginia que choca con las idílicas heroínas shakesperianas.

-El Conde de Oxford (1550 – 1604): Este noble es fácilmente descartable, dado que La Tempestad está escrita en una fecha posterior a su muerte. Además, en diversas obras de Shakespeare se ignora, se ningunea o se critica la figura de este aristócrata.

También existen otros candidatos como Sir Henry Neville; o un hijo bastardo de la reina Isabel I de Inglaterra que utilizó a Shakespeare como vehículo literario por miedo a comprometer su posición; o incluso se especula que la obra del literato de Stratford en realidad corresponde a un conjunto de autores. Como se puede ver, hay para todos los gustos.
Sin embargo, el candidato más conspiranoico a la par que razonablemente coherente es el gran dramaturgo Christopher Marlowe (1564 – 1593). El autor de entre otros escritos El gran Tamerlán, Doctor Fausto y La masacre de París era un hombre muy culto y de una exquisita educación, viajero y gran experto en algunas de las materias que aparecen en la obra de Shakespeare. También era agente secreto de la Reina Isabel I. Estudios concienzudos han demostrado que algunas partes en las obras teatrales de Shakespeare corresponden a la pluma de Marlowe. Al parecer esto está muy claro en obras como La Tempestad, pieza teatral ampliamente tratada en SANDMAN. Bien es cierto que  en las compañías de teatro de la época era común que los autores pertenecientes a estas se ayudaran unos a otros y aportasen fragmentos o versos. Aunque la escusa de la ayuda no siempre queda justificada, puesto que estudios hechos sobre la obra Hamlet aseveran que está escrita por una única persona. Pero la principal razón para descartar a este candidato sería la prontitud  de su muerte ocurrida en 1593, razón por la que es imposible que fuese el autor de gran parte de la producción de William Shakespeare (que se extendió hasta 1613). Este prematuro final le devino a Marlowe con menos de treinta años, siendo asesinado durante una disputa con un fiel amigo. El caso es que hay diferentes hipótesis sobre este sucedo, y no pocos se atreven a cuestionar seriamente la veracidad de la versión oficial. Dado su posición de miembro de la inteligencia de la corona, es bastante posible que todo no fuese más que una farsa, que Marlowe no muriera en realidad y que se exiliase de Inglaterra. Entonces, este genial escritor hubiera por motivos obvios abandonado su nombre para comenzar a firmar sus obras como Shakespeare. Se cree que tras fingir su muerte, Marlowe pasó largos años viajando por toda Europa disfrazado; empapándose de la cultura necesaria para escribir las obras de que firmaba como William Shakespeare. Es posible hasta que Marlowe residiera en España un tiempo y conociese a Miguel de Cervantes. ¿Pero qué pruebas hay de esto, en que  nos podemos vasar para respaldar esta teoría? Por ejemplo, todos los temas que Christopher Marlowe  trató con su propia firma los repite como William Shakespeare. El problema de los judíos en Europa queda perfectamente reflejado en El judío de Malta de Christopher Marlowe; al igual que en El Mercader de Venecia de William Shakespeare.
Shakespeare y Marlowe.
Es realmente difícil tratar este tema en profundidad con tan sólo un post, es por ello que recomiendo al interesado que visite algunas páginas donde se desarrolla este debate como  www.doubtaboutwill.org , página del SAC (Shakespeare Authorship Coalition's – Cualición de la autoría de Shakespeare). También hay sobrada información sobre la teoría Marlowe en http://www.marloweshakespeare.org . Por otra parte, servidor se ha documentado para este artículo en un podcast  del fantástico programa Ser Historia de la Cadena Ser; así como la convincente declaración sobre la duda razonable que realiza Isabel Gortázar, participante también en el programa antes citado. Ni que decir tiene que recomiendo tanto la escucha como la lectura de estos ambos apartados.

Y termino con un consejo destinado a la pérfida Albión: señores, una vez hayan acabado de descubrir quién se esconde tras Jack el Destripador; por favor pónganse muy en serio con el asunto Shakespeare. Pues parece imposible que se cierna tan polémica discusión sobre una figura universal como es William Shakespeare. Aunque nosotros los españoles también tenemos motivos por los que bajar la vista en estos menesteres, porque no más cierto es el misterio que existe alrededor de la figura de Cristóbal Colón. Pero eso es ya otra historia…

viernes, 17 de septiembre de 2010

BEASTS OF BURDEN: Animal Rites

BEASTS OF BURDEN es una agradable lectura juvenil que sinceramente me gustaría recomendar. Se trata de una fábula al más clásico estilo, donde un grupo de perros domésticos y un gato se ven envueltos en una serie de enfrentamientos mágicos con seres sobrenaturales que acosan su vecindario. La trayectoria de este cómic de Dark Horse se inició en forma de historias cortas para diversos recopilatorios de la editorial; y poco a poco estas carismáticas mascotas se fueron abriendo un lugar en el interés tanto de sus autores como del público. El estilo de estos relatos y su posterior miniserie de 4 números es ágil y adolescente, y a medida que se suceden los enfrentamientos con brujas, hombres lobo, ranas demonio, asesinos en serie de animales o ratas zombi, el lector se da cuenta de que aunque la premisa no es nueva, este universo contiene mucho potencial.

A nivel de autores,  BEASTS OF BURDEN cuenta con Evan Dorkin (Superman Adventures, Wednesday Comics) al guión y Jill Thompson (Sandman, Invisibles) como dibujante. El guión narra de forma acertada unas aventuras variadas y compactas, a la vez que necesita muy poco para definir perfectamente a los personajes y transmitir empatía hacia ellos. Pero es el dibujo el que se lleva la parte más difícil de la tarea, puesto que conseguir que los actos animales sean expresivos a la par que realistas requiere gran cantidad de talento.

En definitiva, este cómic no resulta demasiado original en un análisis detenido. De hecho sigue la senda de Hellboy o Buffy Cazavampiros, eso sin contar las novelas juveniles de misterio que muchos leyeron en su época escolar. Sin embargo cada autor hace muy bien su trabajo y las historias contienen las dosis suficientes de épica, humor y misterio como para hacer de BEASTS OF BURDEN una lectura amena, distraída y agradable. Queda recomendada en su edición USA, dado servidor no tiene noticias de que este trabajo se vaya a publicar en el mercado español a corto plazo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

LOS PROYECTOS FUTUROS DE BRIAN WOOD:

No hace mucho que el guionisa Brian Wood ofreció una entrevista a Comic BookResources conducida por Robot 6. El propósito de la misma era orientar a sus seguidores sobre algunos nuevos proyectos ahora que han finalizado o están cerca de concluir muchos de sus trabajos (DEMO Vol.2, DV8 y DMZ). Aunque la verdad es que en esta ocasión el autor no lució esa franqueza que en muchas ocasiones le caracteriza respecto a sus nuevos proyectos, no ofreciendo más que vagas indicaciones de la dirección que iban a tomar sus futuros trabajos. En primer lugar, confirmó que ya había empezado a preparar el último año de DMZ. No adelantó nada sobre cuál sería el número final, aunque si decide continuar la tradición Vertigo debería ser entorno al #70. Es decir, de aquí a 14 números, lo que haría posible que cuadrase con las fechas. Repito que son elucubraciones, ya que no sabemos cuál es el último número escrito hasta la fecha. De todas maneras, no creo errar mucho al pronosticar que una vez termine la actual colección de números autoconclusivos, a la serie le quedarán escasamente dos arcos argumentales.

¿Y tras finalizar DMZ qué? Pues el guionista asegura que no se va a aburrir, dado que tiene esbozados siete u ocho nuevas ideas para posibles proyectos. Además, no nos hemos de preocupar por la salud creativa de NORTHLANDERS, puesto que Wood confirma contar con gran cantidad de ideas para la dicha serie de vikingos. De todas las pistas que ofreció en el artículo online, tal vez la más evidente sea que está desarrollando un nuevo trabajo sobre músicos, todavía sin título definitivo: “Una serie parecida a NORTHLANDERS comenta Brian Wood – sobre música. Reemplaza a los vikingos por músicos y ya lo tienes. Es en esto donde tengo puesta mi cabeza y mi corazón estos días” . No es desagradable escuchar tal anuncio, puesto que en las ocasiones anteriores en que este autor ha tocado el tema de la música, en LOCAL, THE NEW YORK FOUR o DMZ, el resultado ha sido francamente interesante.

Pasemos ahora a hablar de DOGS DAY END, un proyecto fallido al parecer bastante amplio que en un principio iba a ser un capítulo de DEMO (Vol.1), que el autor ha intentado sacar a flote en varias ocasiones; la última vez como serie regular para Top Shelf, con varios equipos creativos sin éxito. No nos habló de su argumento, pero sí que le parece una gran idea y que espera publicarla algún día, aunque su mente bascula entre plasmarla en prosa o en cómic. Otra pista sobre nuevos trabajos podría ser continuar con el camino retomado con DV8 y - ¡Oh my God, no! – dejarse querer por el mainstrem trabajando con personajes agenos. Aunque probablemente este tema aún le produzca a Brian Wood sentimientos encontrados: “Tengo algunas propuestas en Wildstorm, y el plan de ver que podría haber para mí en el Universo DC. Pero he empleado mucho tiempo, sangre, sudor y lágrimas desarrollando una carrera de trabajos con derechos de autor sin hacer proyectos con personajes de las grandes compañías para subsistir. Esto es algo muy raro en este negocio, y no me importa confesar que estoy orgulloso de ello. Tiene sus altibajos, y no me importa admitir que cada vez que veo a algún escritor novato en una colección puntera de Marvel o DC tras haber publicado poco más que un trabajo destacable me pregunto si me estoy perdiendo algo. Pero intento creer que estoy contento con como están las cosas. Dicho esto, DV8 rompió un poco el hielo, y estoy seguro que no será mi último trabajo para una gran compañía. Pero este material será siempre, siempre una minoría respecto a mis trabajos como autor propietario de sus derechos”. ¿Alguien se atreve a nombrar a algunos de los autores a los que posiblemente alude? ¿Jason Aaron, G. Willow Wilson, Matthew Sturges, Jonathan Hickman, tal vez?
DMZ #59

Pasemos ahora a otro titular, tras finalizar los derechos de explotación de CHANNEL ZERO y su precuela C.Z. JENNIE ONE por parte de la editorial AiT/Planet Lar, Brian Wood ha empezado a pensar si todavía es posible retomar tal universo. La respuesta es que posiblemente sí, y de ser así el trabajo podría tomar forma de miniserie. Es una pena, dado que podría tratarse de una muy buena colección sucesora (también precursora) de DMZ. Y dado que la entrevista no produjo más revelaciones, se puede cerrar este post con una declaración a medio camino entre la sincera proclama de un autor de cómics y un dardo envenenado a  ciertos compañeros de profesión: “Una cosa que me he prometido a mí mismo, y a mis lectores, es no ser nunca ese tío que usa los cómics como paso previo a su secreta (o no tanto) meta de ser guionista de televisión o cine. No me restrinjo exclusivamente a los cómics, pero espero que siempre permanezcan como mi principal prioridad”. Nuevamente no se apunta a nadie, pero su servidor no puede evitar pensar en cierto ex compañero de sello, que muy a su pesar comparte corte de pelo con Brian Wood y el presente firmante, y cuyas iniciales son VKV.

viernes, 3 de septiembre de 2010

EL MAKING-OF DEL ARTÍCULO SOBRE SANDMAN:

Hoy se publica en la web Zona Negativa un artículo que servidor ha realizado respecto a muchas de las influencias históricas, mitológica, literarias y folclóricas que contiene la serie THE SANDMAN (DC Cómics). Es tal el orgullo que siento por este trabajo (2ª parte del dedicado al mismo tema sobre Vertigo en general), que he pensado que podría ser interesante escribir un texto a modo de making-of cinematográfico, relatando el largo proceso que ha requerido la elaboración del mentado escrito.

Para empezar, me armé de paciencia y comencé a releer la colección THE SANDMAN completa; a la par que exploraba todos sus recovecos gracias a la lectura del libro THE SANDMAND COMPANION, una de las guías de seguimiento de esta colección más detalladas que existen en el mercado y que se está publicando incluida en la nueva edición de esta serie. De hecho, comenzaba leyendo el capítulo del S. C. dedicado a cada saga para empaparme de todas sus referencias, guiños y curiosidades; para luego pasar a leer el cómic en su versión en castellano. A lo largo de todo este paciente sumario iba tomando notas sobre todos los elementos que más tarde serían necesarios para el artículo. En especial era importante el número donde se encontraba cada pista, para poder profundizarlo más adelante. A medida que encontraba cada referencia real o probable, la escribía en un fichero de Word junto a diversos apuntes de la estructura del artículo, que serviría de plantilla para trabajar en el futuro. Cuando tanto la colección como el libro estuvieron terminados y todo lo encontrado traspasado al fichero, llegó el momento de la documentación. Para ello empecé a leer gran número de diferentes reseñas y análisis que previamente había localizado, tanto en internet como en formato impreso. Fueron útiles por ejemplo tanto la VERTIGO ENCYCLOPEDIA  como la web The Annotated Sandman (muy completa, pero empieza a decaer en el tramo final de la colección). Estos trabajos previos me permitieron descubrir todavía más elementos que en un principio había pasado por alto.

Poco a poco, en el fichero Word fui componiendo la lista final, repleta de ideas, fragmento y notas que mezclaban varios idiomas. Siempre ordenados por el número de la colección original y saga. En ese momento me di cuenta de una cosa: el artículo iba a quedar excesivamente largo si incluía una explicación de todas las alusiones. De manera que decidí plantear las referencias mitológicas y folclóricas en forma de listado anotado y prescindir de los guiños literarios más sutiles, para centrarme en los más evidentes cuya exclusión hubiera sido imperfeccionista. Entonces llegó el momento de separar temas. Para ello creé dos words más, el primigenio lo dejé tal cual para poder regresar en caso de error, y en los dos nuevos ficheros separé lo histórico y literario por un lado; y lo mitológico y folclórico por otro. Comencé por esto último, utilizando diversas fuentes on-line (desde la misma wikipedia hasta foros de historia y arqueología) para completar la información que me faltaba de cada elemento mitológico y folclórico que consideré interesante destacar, dado que ponerlos todos era imposible. Una vez escritas las anotaciones básicas, las ordené por procedencia mitológica. Dejé el número en que aparecía cada cual por si a alguien le hacía gracia buscar al personaje. Obviamente, hay algunos que aparecen en tantas ocasiones (las benévolas, Cluracán, Odín, Titania) que no creo que el lector necesite saber de los números para hallarlos dentro de la colección. De esta manera ya estaba escrita la parte mitológica y folclórica.

La parte histórica y literaria me llevó más trabajo. Primero me volví a leer cada número o saga donde había localizado la referencia en busca de más elementos, debo decir que en más de un caso hallé nuevos personajes o acontecimientos. Luego escribía el texto del número en sí y repasaba el cómic de nuevo para comprobar si el elemento aparecía tal y como yo lo había contado en el artículo. Hubo veces que ante la duda acudí a una versión en original inglés descargada en digital que me sirvió también para las imágenes. De manera que he de reconocer que prácticamente terminé leyendo la colección dos veces; e incluso hubo casos en los que fueron tres o cuatro las ocasiones en que acudí a determinados números. Y finalmente la parte más compleja del artículo estaba lista.

En la sección de influencias literarias me obligué a  ser escueto por el bien de la extensión final del texto, de manera que si no recuerdo mal, todas las referencias de esa parte estás extraídas del SANDMAN COMPANION. Y así llegamos a la parte de los deslices históricos. En este caso sí que leí las escenas tratadas tanto en castellano como en inglés, para asegurarme que el error no se debía a un fallo de traducción. Todos son de cosecha propia excepto el de Brescheu de Livonia, que proviene del The Annotated Sandman. En esta web había más supuestos fallos (del tipo “este personaje no debía decir esto en esta época”), pero los encontré bastante triviales y decidí no perder el tiempo en ellos. El de Caperucita Roja lo descubrí gracias al enlazado podcast por mera casualidad, y el de Orfeo gracias al estudio hecho para el artículo. El de Catalina de Aragón es definitivamente el que me parece más grave, ofensivo e impropio de Gaiman, es por eso por lo que decidí profundizar al máximo y contactar con los eruditos.

Y esa es la historia del artículo, un texto que no exagero me habrá llevado unas 20 horas elaborar, sin contar el tiempo empleado en releer la colección y el libro-guía. La verdad es que me quedé con ganas de incluir más cosas. Por ejemplo me hubiera gustado ampliar la sección de fallos con detalles argumentales que descubrí, como que Muerte hubiera encontrado a Sueño en el momento en que fue a buscar a Roderick Burgess. También me hubiera gustado reprochar lo poco que Gaiman se documentó en el número de los asesinos en serie (#14, Collectors), no incluyendo referencias a algún psichokiller real, ni tan sólo una mísera alusión a El guardián en el centeno de J.D. Salinger (supuesta biblia del asesino en série) o El Resplandor de Kubrick (fantástica disección del asesino en serie); o asesinos impasibles de la Historia como Lucrecia Borgia, Caravaggio o Hernán Cortés. Menos mal que el dibujante lo arregló en el mosaico del principio, del cual también me hubiera encantado encontrar la lista total de miembros. También me hubiera gustado tratar las pistas musicales esparcidas por toda la obra, dedicadas a gente como Joy Division, Velvet Underground, David Bowie, etc. Pero sobretodo me da pena no haber podido rematar el texto con una recomendación de obras del cómic histórico a la altura de THE SANDMAN. Pero claro, no era cuestión de escribir un libro sino un artículo que no terminase por hastiar debido a su extensión.

Pese a lo hecho y lo que hubiera podido ser, repito que mi satisfacción final a la hora de prepararlo ha sido máxima. Creo que es el mejor artículo que he escrito de mi colaboración en Zona Negativa. Ahora supongo que toca superarse en una próxima ocasión.