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domingo, 13 de diciembre de 2015

PISANDO COLILLAS POR LOS RINCONES DEL UNIVERSO MARVEL JUNTO A JESSICA JONES





Hoy haremos un repaso al personaje de Jessica Jones, una figura en todos los sentidos poco convencional dentro del Universo Marvel. La antiheroica ex heroína ha conseguido la proeza de protagonizar una serie de televisión, pasando por encima de otros ilustres personajes femeninos con más trayectoria y enjundia dentro de Marvel. ¿Cómo ha sido esto posible? Tal vez repasando sus inicios en los cómics, y analizando su reciente serie de imagen real del canal Netflix podamos hacernos una idea.
PRIMEROS PASOS EN EL CÓMIC
Jessica Jones -nacida con el nombre de Jessica Cambell, el cual se cambió al ser adoptada-, es un personaje que está llamado a mantener un inquebrantable vínculo con su creador, el autor Brian Michael Bendis. El personaje emerge en la colección ALIAS, en la cual la protagonista que hoy nos ocupa era la incontestable dueña y señora. Se trata de una obra del Sello MAX de Marvel Cómics estrenada en 2001. Una de las señas identitarias de MAX era que carecía de las barreras editoriales impuestas al resto de cómics de Marvel. De manera que pese a que aquí en el fondo se continuaban contado historias de superhéroes – con honrosas singularidades como el contundente PUNISHER MAX de Garth Ennis-, las mismas tenían un carácter más adulto al estar acompañadas de sexo, palabras malsonantes y en general de contenidos menos catalogables como para todos los públicos. El guionista  Bendis aún no había conseguido el estatus del que disfruta hoy en día. Su llegada a Marvel era relativamente reciente y habida cuenta de su trayectoria previa en territorios independientes se le consideraba en esencia un autor de género negro. Ese fue el contexto en el que nacen ALIAS y Jessica Jones, de una pócima  que mezclaba superhéroes sin intromisiones de censura, género negro y el apetito de un nuevo autor que se encontraba en la frontera del estrellato.

Haciendo un ejercicio de indagación descubrimos que en el prototipo de ALIAS el protagonismo iba a recaer sobre un personaje ya inventado. Estamos hablando de Jessica Drew, nombre de guerra Spider Woman. Para un servidor no está muy claro cuales fueron las razones que causaron que se sustituyera a este personaje por uno completamente imaginado para la ocasión, pero lo que sí parece evidente es que, al menos en esencia, permaneció un amplio rastro de Jessica Drew en Jessica Jones: Ambas mujeres cuentan con un pasado superheroico – no demasiado brillante- del que de igual manera acabaron por renunciar. Además, en los dos casos ellas de transformaron en detectives privados. Sin embargo también cabe enfatizar que Brian Michael Bendis llevó a cabo tan brillante labor de autentificación sobre la señorita Jones que una vez hubo concluido ALIAS se había profundizado tanto en el aspecto del origen como en la personalidad del personaje que se desvaneció toda sombra de plagio.

Y como el movimiento se demuestra andando vayamos sin más preámbulos a hablar de ALIAS. La obra empieza a dar sus firmes primeros pasos cuando Jessica Jones descubre - ¿por accidente?- la identidad secreta de nada menos que el Capitán América. El caso en el que trabaja, aparentemente banal e inofensivo, se complica a causa de que nuestra vulgar detective tiene una cinta de vídeo con el bueno del Capi enfundándose el uniforme de las barras y las estrellas. Además de una historia de conspiraciones, los primeros números nos muestran ya elementos muy identitarios de la colección:

  • El Universo Marvel visto desde la posición del hombre de la calle: La Mansión de Los Vengadores.
  • Ilustres invitados de Marvel haciendo apariciones estelares: Carol Danvers, Matt Murdock, Steve Rogers.
  • Sexo en primer plano: una primera e insabora escena de cama con Luke Cage.
  • Un punto de vista único sobre el mundo de los superhéroes: las relaciones políticas de Capitán América lo convierten en blanco de los lobbys.
  • Diálogos largos y naturales, compuestos de frases cortas que se entrecruzan rápidamente.

Pese a una resolución un tanto precipitada, de la primera saga de la serie emana una sensación muy prometedora. La personalidad sombría de Jessica Jones está muy bien conseguida, no parece estar dotada de la obligada autoconfianza de un superhéroe. Además desde este punto ya empezaremos a intuir que hay algo infecto en el pasado de nuestra protagonista y que tuvo mucho que ver en su decisión de renunciar como superheroína. 

La colección avanza con un ritmo firme a través de diversas historias y casos. En el siguiente de los mismos, nº 7 USA de la colección, la mujer de Rick Jones – aquí se nos aclara que Jessica y el compañero de superhéroes con más bagaje de Marvel no están emparentados – contrata a nuestra deprimente investigadora para buscar a su ilocalizable marido. En esta historia, algo intrascendente, vemos como Jessica no es ni mucho menos infalible, y que le pueden meter goles clamorosos perfectamente. El nº10 se trata de un capítulo sumamente original. Narrado como una fotonovela -sin bocadillos, sólo con imágenes y texto sobreimpreso-  cuenta como J.J. Jameson, dueño del famoso periódico Daily Bugle y mundialmente famoso antagonista de Spiderman, contrata a Jones para que descubra la identidad civil del lanzarredes. La detective se ríe de él y dedica los fondos del periódico a ayudar a los necesitados -alcohólicos, huérfanos y enfermos de sida- dejando en completo ridículo al malhumorado dueño del rotativo. 24 páginas mas tarde nos llega un nuevo encargo, recobrar a una adolescente desaparecida en un pueblo rural. En el instituto se rumorea que la persona de interés era una mutante y estaba fascinada con la figura de los superhéroes. Para rematar esta un tanto mecánica historia tenemos pinceladas de paletos provincianos, racismo y secretos familiares.


                                 
Llegados al nº 15 USA da comienzo otra de las mejores etapas de la colección. Jessica pasa a ser junto a Luke Cage  guardaespaldas de Matt Murdock en una trama que converge con la etapa de la colección DAREDEVIL - también con Bendis al timón- en la cual este  superhéroe es desenmascarado por un periódico. Por otra parte descubrimos que la Spiderwoman de esa época es la hija adoptiva de J.J. Jameson y ha desaparecido. Jessica se ve obligada a buscarla y arrebatarla de las garras de un traficante de drogas. Se trata de un emotivo ejercicio de guión que nos demuestra la cara amarga de algunos superhéroes, los cuales en el fondo obedecen a impulsos humanos y son por lo tanto portadores de defectos y debilidades. Del nº22 hasta el final de la colección tenemos las tramas dedicadas a referir el origen de los poderes de Jessica, su debut como superheroína, además de como sucumbe al poder del Hombre Púrpura y su consiguiente trágico abandono de las actividades superhumanas. El origen de Jessica se nos desvela entonces en clave muy Mavel. Poderes adquiridos inverosímilmente a causa de un fortuito accidente con productos químicos, asistiendo y compartiendo aulas en el mismo instituto Midtown con Peter Parker, descubrimiento casual de poderes, etc. Sin embargo el embrujo clásico se rompe al cruzarse nuestra querida Srta. Jones  con Zedebiah Kilgrave, el Hombre Púrpura. Una serie de familiares de víctimas de él quieren que se reabran los casos de las muertes de sus allegados para que se reconozcan más crímenes de Kilgrave y así poder descansar tranquilas. Y será Jessica la distinguida por los mismos para ir a la prisión donde el degradante villano se encuentra e intentar sonsacar la tan liberadora confesión. Kilgrave juega al juego de romper la cuarta pared y hace creer que es un personaje de cómic. Esta es la primera y única ocasión el toda la serie en la que se experimenta con dicho recurso, dejando un regusto agradable aunque tardío.

La colección de ALIAS termina con una catarsis seguida de sorpresa que el firmante omitirá para no mostrar todos los ases en la manga que la misma se guarda a aquellos interesados en deleitarse de la obra por primera ocasión. Tan sólo enunciar que cuando esa serie toca a su fin el lector se encuentra –y encontrará- probablemente con la mejor y más interesante concatenación de historias escritas sobre el personaje. Si bien todos los casos no tienen el mismo nivel de ingenio, el valor medio de la colección es sumamente satisfactorio. Sobretodo sorprende percatarse de lo humana e imperfecta que es su protagonista y de que para algunos personajes de Marvel existe una historia velada de fracaso, aislamiento y hundimiento propiciado por el intento de ser un superhéroe. En cuanto al dibujo de Michael Gaydos, imparte imágenes de carácter oscuro y realista en una labor que es todo lo contrario al preciosismo pero donde todo está donde tiene que estar. El arte de este dibujante, si bien no está a la altura de otros dibujantes de la misma escuela de trazo grueso como Alex Maleex, Gene Ha o Michael Lark, transpira perfectamente los sombríos sentimientos que esa muñeca rota como es su protagonista está padeciendo en todo momento.


Tras finalizar ALIAS, Jessica Jones da el salto al Universo convencional de la mano de su a esas alturas pareja sentimental Luke Cage. En este caso la cabecera se denomina THE PULSE. Contando también con los guiones de Bendis y las labores de varios dibujantes, la colección se prolongó de 2004 a 2006 y varió de un registro de género negro a una trama más periodística. Jessica formaría equipo entonces con el periodista del Daily Bugle Ben Urich -habitual de las series de DAREDEVIL y SPIDERMAN- y sería una asalariada del diario con el cargo de asesora sobre superhéroes. Esta singladura tendría una vocación mucho más coral y, porqué no decirlo, dispersa. Por esta época Bendis ya empezaba a tener a su cargo una parte significativa de la familia vengadora y utilizaría esta colección a modo de notas a pie de página donde puliría o daría una versión complementaria de los diversos proyectos de los que se hacía cargo. Es por ello que la serie adquirió el tono de ir a la deriva, de ser un mero complemento a otros productos y de carecer de personalidad en sí misma, que terminó por valerle su cancelación tras tan sólo 16 entregas. Bendis utiliza esta colección para tratar desde un punto de vista más apartado y mundano -a lo MARVELS de Busiek, aunque sin alcanzar ni de lejos la genialidad de esta-  algunas sagas que el guionista de Cleveland orquestó, como SECRET WAR o DINASTÍA DE M. Es a propósito del capítulo sobre este evento donde surge la tan en su momento mediática polémica con la Casa Real Española. Y es que el ilustrador Mike Mayhew modificó una representación de Juan Carlos I para recrear la regia imagen del villano Magneto en la cubierta. Esto no sentó nada bien a la Casa Real, viéndose obligada la editorial Marvel a pedir públicamente disculpas.

Las aventuras y desventuras de Jessica Jones se prolongaron mucho más en el tiempo, y desde aquí invito a todo lector que esté interesado en descubrirlas que inicie su propio camino a tal efecto.

  JESSICA JONES: LA SERIE DE NETFLIX 
Jessica Jones es un personaje con mucha personalidad. Además se trata de una mujer urbana y tangible, con una historia interesante a la hora de ser adaptada que asimismo contó –cosa no muy habitual – con notable aceptación entre el público femenino como plus a disfrutar de una buena fama entre los comiqueros de a pié.  No es de extrañar entonces que la guionista televisiva Melissa Rosenberg llevase desde 2010 pretendiendo consolidar esta adaptación para la TV. Al final el proyecto tomó cuerpo gracias a un acuerdo de Marvel con la plataforma de emisión por Internet Netflix. Por todos es sabido que la idea original era estrenar la primera temporada de una lista de personajes con un telón de fondo urbanoDaredevil, Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist – y cierta aura de personajes de segunda clase que terminarían por unirse en el grupo LOS DEFENSORES para perpetrar una nueva serie. JESSICA JONES es la segunda estación en una hoja de ruta cada vez más desdibujada con respecto a la intención inicial. La segunda temporada de DAREDEVIL se prepara a toda máquina tras el apoteósico éxito cosechado, mientras que la serie de LUKE CAGE se pone cada vez más en duda y puede que sea recortada hasta tan sólo una película para televisión. 

Pero ese es un tema para otro artículo y la serie que hoy nos ocupa debutó en noviembre de 2015 con una temporada de 13 episodios disponibles su totalidad simultáneamente, como es menester de la plataforma. La historia está libremente inspirada en el tramo final de la colección ALIAS. Lo que nos narrará esta temporada es cómo una Jessica Jones desequilibrada por las grabes secuelas psicológicas y morales infringidas por Kilgrave tendrá que volver a encarar el hecho de que el maligno metahumano ha regresado y no piensa parar de amargarle la vida tanto a ella como a sus escasos afines. Un puntal importante de este drama son sus personajes. Básicamente nos encontramos a la misma Jessica que fue escrita por Bendis y dibujada por Michael Gaydos. Si bien quizá habría que matizar que a la versión catódica le importan un poquitín más las personas que a la homónima comiquera. La actriz elegida para encarnarla, Krysten Ritter – seleccionada tras competir con otros jóvenes rostros como Teresa Palmer, Jessica De Gouw o Alexandra Daddario-, ha supuesto para el que les escribe una grata sorpresa. Reconozco que su rostro me sonaba por ser la malograda novia de Jesse Pinkman en BREAKING BAD, y a causa de esto tenía de ella la idea de una joven anoréxica de complexión desmesuradamente frágil. Sin embargo para la serie de Netflix Krysten ha tomado más solemnidad y cuerpo. Te crees rápidamente su papel de mujer introvertida y torturada, y no desentona físicamente ni cuando comparte mamporros con hombretones de considerable envergadura.

Otro personaje destacado es el fastuoso Kevin Thompson / Kilgrave. El ex Dr. WHO David Tennant interpreta a un villano mayúsculo, pero a la vez un ser inteligible y carismático que cuando empieza a justificarse y a ser condescendiente como espectador casi te sientes como una de sus desgraciadas víctimas y quieres exculparle. Sin duda la versión del cómic del Hombre Púrpura nunca había sido expuesta con tanto esmero y genialidad, demostrando que se trata de un activo al que se le puede exprimir un partido increíble en el terreno por el que la serie transita. Seguimos enumerando personajes principales deteniéndonos en la figura de Luke Cage, interpretado Mike Colter. Cage sin duda personifica el bien y la pureza sin discusión en la serie. Es por ello que sabe un poco amargo que se pierda el matiz artero y egocéntrico que se le aplica al héroe de alquiler en el cómic. Como curiosidad habría que contar que una de las pocas referencias que se hacen a la colección THE PULSE es la adaptación de la trama que narra lo que ocurre cuando Cage es herido, conducido a un hospital y los doctores se quedan atónitos ante como ayudar a un hombre cuya piel no puede ser atravesada por agujas ni bisturís. Con todo actor y personaje convencen a lo largo de los capítulos de la serie. Un puesto un poco más atrás se encuentra el papel de Rachael Taylor: Patricia "Trish" Walker. Esta  -en la ficción televisiva- exitosa locutora de radio y ex estrella infantil comparte nombre con el personaje de Marvel conocida como Gata Infernal. Está claro que Trish está ocupando la plaza bacante de Carol Danvers / Miss Marvel en el cómic, puesto que por desgracia los planes de Marvel para Miss ídem son más ambiciosos que arrinconarla en el rol de un personaje secundario. Por su parte Rachael Taylor no desentona sin poseer un gran alarde de interpretación. Y terminamos el repaso con el agente de policía Will Simpson a quien da vida el actor Wil Traval. Este personaje pasa por diferentes fases en la trama hasta que por fin se nos aclara como el futuro villano Nuke – que tan mal se lo hizo pasar a Daredevil en BORN AGAIN y tan mal había envejecido en la miniserie LA MUERTE DE LOBEZNO-, un hombre que en el futuro de este universo Netflix de bolsillo seguro que dará mucho de que hablar. Otros nombres conocidos perlan la producción, como Carrie-Anne Moss (MATRIX) o Clarke Peters (THE WIRE). Den por subrayada la opinión de un servidor de que el casting está más que bien elegido y constituye uno de los mejores elementos de la serie. Y terminamos este capítulo anotando que hace aparición Rosario Dawson repitiendo su papel de Claire. La enfermera que ayudó a Daredevil vuelve en un cameo para hacer lo propio con Luke Cage y brindarnos de paso un poco de cohesión entre series a base de referencias a propósito de “un tipo que conoce”.

Respiro tranquilo al ver que todas las series de Netflix vistas hasta ahora comparten un mínimo común divisor que certifica que DAREDEVIL no va a ser un caso aislado a nivel de planteamiento e intenciones. Hacer una serie con una protagonista femenina y rubricarla de manera realista y humana, amén de plantearla para que interese a todos los espectadores tiene un plus de dificultad que en esta ficción queda, en opinión de un servidor, superado. DAREDEVIL da la impresión que va a ser un listón difícil de superar para las series de Netflix que vengan. Y en este caso JESSICA JONES no creo que lo haya sobrepasado. No es una adaptación fiel al cómic, pero sí que conserva el espíritu de la colección del sello MAX. El villano es impecable en su ejecución y todo un diamante pulido desde el carbón del cómic. El tono se podía calificar de género negro sin olvidarse por completo del Universo Marvel. Aunque, en el bando opuesto habría que reconocer que JESSICA JONES se hace un poco larga. Probablemente hubiese mejorado de haber incluido algún caso más procedente del cómic, especialmente el del Capitán América con el que se abre la colección de MAX o el de Spiderwoman. Los efectos especiales no son perfectos. En una escena vemos a Jessica levantando a un Luke Cage que se evidencia claramente como un muñeco hinchable. Además, algunas tramas, como las de Nuke, no están muy bien integradas y se hacen confusas.
Pese a todo, en este drama de Netflix encontramos un producto muy interesante que personalmente me ha servido para forjar mucha seguridad en los productos que esta plataforma tendrá a bien brindarnos de ahora en adelante.

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